Apostolado de la Oración

E
l Apostolado de la Oración es uno de los movimientos religiosos más difundidos en nuestros tiempos, que nació para rendirle culto al Sagrado Corazón de Jesús según fueron los designios de Nuestro Señor a Santa Margarita María de Alacoque.

Los integrantes del Apostolado de la Oración rezan diariamente por las intenciones papales que el Santo Padre designa para cada mes como así también la Conferencia Episcopal Argentina. Además los devotos que participan del Apostolado realizan un ofrecimiento diario.

Entre las promesas que hizo Nuestro Señor a los fieles que oren con devoción y se entreguen a su corazón misericordioso comulgando los primeros viernes de cada mes durante 9 meses consecutivos está la gracia de la perseverancia final.

Su Santidad, Pablo VI dijo: “Las numerosísimas familias de los orantes del Apostolado de la Oración, deben ser tenidas como una de las obras más provechosas, nacida de la Iglesia y en favor de la Iglesia”.

Nos reunimos todos los primeros viernes de mes a las 18:00hs., leemos el evangelio y se nos dan las intenciones del mes. Nuestro compromiso es rezar por el Papa y la Iglesia en nuestras casas.

¡Te esperamos!

BREVE RESEÑA
Los comienzos del AO


Nació en un pueblo del sur de Francia, llamado Vals, donde los jesuitas tenían una Casa de Formación, en la cual preparaban a sus jóvenes religiosos para el sacerdocio. Las cartas que llegaban a menudo a esta Casa escritas por los misioneros jesuitas, radicados en países no-cristianos, les había comunicado un gran entusiasmo misionero a estos jóvenes; entusiasmo que, en parte, les frustraba un tanto, ya que los fuertes, prolongados y, parcialmente, áridos años de estudios para el sacerdocio, no les permitían disfrutar apenas de alguna oportunidad para expresar y canalizar sus ímpetus y ansias de apostolado.

¿Qué hacer entonces? Su Director Espiritual, el P. Francisco Javier Gautrelet, SJ, un hombre de Dios que comprendía muy bien la necesidad de encauzar debidamente el empuje apostólico de esos jóvenes, la víspera de la fiesta de San Francisco Javier (2 de diciembre, de 1844), les esbozó en una Meditación la idea fundamental de lo que hemos llamado, desde entonces, Apostolado de la Oración.

El Espíriu del AO


La idea original está fundada en la doctrina de San Pablo acerca del Cuerpo Místico de Cristo: mientras los misioneros trabajan por llevar el Evangelio a los pueblos que no conocen o todavía no aceptan a Cristo, los estudiantes jesuitas podían y debían solidarizarse con esos trabajos de los misioneros, apoyando y reforzando su labor por medio de la oración, que es la que da eficacia a la acción del Reino.

La acogida entusiasta de aquel grupo de estudiantes a la invitación del P. Gautrelet para que se comprometieran, responsablemente, a orar de manera solidaria por los que ya trabajan en las misiones, dio frutos inmediatos. Por lo pronto, les otorgó un mayor sentido a sus estudios, al capacitarles para sentirse mucho más unidos a Cristo que ora, está presente y actúa por medio nuestro en su Iglesia.

Poco después, el P. Guatrelet expuso las ideas fundamentales de aquella charla fundacional suya en un sencillo folleto titulado «Apostolado de la Oración». A continuación, la iniciativa se extendió y fue acogida por otras muchas comunidades de jóvenes estudiantes en toda Francia.

La obra iniciada por el P. Gautrelet hubiera desaparecido pronto por falta de estructuras capaces tanto de promoverla como de sostenerla, si no hubiera venido en su ayuda el joven profesor de filosofía, P. Henri Ramière. Este jesuita era un hombre de gran capacidad intelectual, ferviente religioso, con talento de escritor y organizador, espíritu naturalmente combativo y de celo apostólico ardiente.

Gran entusiasta de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, contribuyó en gran medida a que el Apostolado de la Oración profundizara en la importancia de toda acción hecha en Cristo.

Al fallecer, en 1884, después de 24 años al frente de la obra, el número de centros del Apostolado en el mundo entero excedía los 35.000, con más de 13 millones de socios. En la expansión del mensaje del Apostolado de la Oración, tuvo una importancia decisiva la insistencia del P. Ramière en su trabajo del Mensajero del Corazón de Jesús, la revista oficial del Apostolado en numerosas naciones.

Actualmente...


El AO está presente en todo el mundo y tiene, al menos, 40 millones de socios; y se calcula que cien millones de personas practican cada día el ofrecimiento diario. Prueba de la importancia y la vigencia de esto figura en las proposiciones entregadas por los obispos a Benedicto XVI donde puede leerse: "El ofrecimiento diario, enseñado por el Apostolado de la Oración y practicado por millones de católicos en todo el mundo, puede ayudar a cada uno a convertirse en "figura eucarística" siguiendo el ejemplo de María, uniendo la propia vida a la de Cristo que se ofrece por la humanidad".
En una carta dirigida a los jesuitas el General de la Compañía de Jesús, R.P. Adolfo de Nicolás, SJ les recuerda que «nuestra vida personal y apostólica dependerá de la importancia que demos a nuestra oración centrada en la misión y en contacto directo con el mundo que nos rodea. El Papa Francisco lo repite de muchas formas a todos los fieles y, de un modo directo y particular, lo hace para con nosotros la Compañía. En varios encuentros con él he recibido su ferviente petición de que insistamos en la oración como recurso fundamental para nuestra misión apostólica y nuestra entereza personal» (Carta dirigida a toda la Compañía de Jesús, el 1 de enero del 2015).
Los miembros del Apostolado de la Oración -y todos aquellos que quieran serlo- formamos partes de «una red global de oración por las necesidades de la Iglesia y del mundo». Por medio del OFRECIMIENTO DIARIO asumimos nuestros trabajos, estudios y quehacer cotidianos con actitud misionera y apostólica.
En el corazón del mundo vivimos al estilo de Jesús.

Puedes ver mas información en: http://www.apostor.org.ar/