Casamientos


¿Te querés casar? El sacramento del matrimonio es una gracia del Señor para los esposos, que uniéndose para siempre tendrán su asistencia durante toda la vida.

Este sacramento tiene una altísima dignidad y es la bendición de Dios para los esposos que emprenden un nuevo camino juntos.

La Iglesia como Madre y Maestra pide que los novios asuman con absoluta responsabilidad y conciencia este compromiso para toda la vida.

También te contamos que nos es sólo una decisión personal de ambos novios, sino que toda la comunidad los acompaña con la oración y les desea lo mejor, en este nuevo camino que van a emprender.

Por eso mismo les pediremos una foto para que sea publicada en las proclamas matrimoniales y la comunidad los conozca y rece por ustedes.




Es por esto que si piensas unirte en matrimonio deberás tener en cuenta las siguientes cosas:

  • Deben acercarse los novios a hablar personalmente con alguno de los sacerdotes de la parroquia, no corresponde que vengan los padres a pedir el matrimonio de sus hijos, o sólo venga uno de los futuros contrayentes.
  • Recuerden que pueden elegir cualquier templo parroquial para casarse, pero el Párroco propio del novio o de la novia deberá realizar el expediente matrimonial y autorizar el pase a otra parroquia.
  • Antes de comenzar los trámites averigua a que comunidad perteneces por tu domicilio y a cual la novia, en cualquiera de las dos parroquias pueden comenzar los trámites.
  • Para recibir el sacramento del matrimonio es necesario ser bautizado y aconsejable haber recibido la comunión y confirmación.

Con seis meses de anticipación:

  • Entrevista con el sacerdote en el despacho
  • Realizar el Cursillo prematrimonial (puedes ver las fechas y lugar de los cursillos prematrimoniales en el enlace)
  • Conseguir los certificados de bautismo para matrimonio de ambos novios actualizado.
  • Buscar dos testigos de información (mayores de 18 años, que los conozcan desde mas de un año, que no sean parientes)
  • Segunda entrevista con el sacerdote para realizar el expediente matrimonial
  • Confirmar fecha y horario del matrimonio.(sugerimos evitar el tiempo de cuaresma para casarse, debido al espíritu penitencial del mismo)
  • Prepararse con una confesión para recibir en gracia de Dios el sacramento



1603 "La íntima comunidad de vida y amor conyugal, está fundada por el Creador y provista de leyes propias. [...] El mismo Dios [...] es el autor del matrimonio" (GS 48,1). La vocación al matrimonio se inscribe en la naturaleza misma del hombre y de la mujer, según salieron de la mano del Creador. El matrimonio no es una institución puramente humana a pesar de las numerosas variaciones que ha podido sufrir a lo largo de los siglos en las diferentes culturas, estructuras sociales y actitudes espirituales. Estas diversidades no deben hacer olvidar sus rasgos comunes y permanente. A pesar de que la dignidad de esta institución no se trasluzca siempre con la misma claridad (cf GS 47,2), existe en todas las culturas un cierto sentido de la grandeza de la unión matrimonial. "La salvación de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar" (GS 47,1).