El Santo Padre Francisco ha concedido la Indulgencia plenaria para el Año Jubilar Mariano a celebrarse del 8 de diciembre de 2019 al 8 de diciembre de 2020, con motivo de los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen del Valle de Catamarca


¿Cómo gano indulgencias plenarias en la Parroquia?



Condiciones generales:

La confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración por las intenciones del Sumo Pontífice.

Indulgencia plenaria por el año jubilar Mariano

Ganan indulgencia plenaria los fieles que, durante el Año Jubilar Mariano, ante una imagen de la Virgen solemnemente expuesta eleven humildemente sus oraciones por:

  • La fidelidad de Argentina a su vocación cristiana
  • Las vocaciones sacerdotales y religiosas
  • Para defender la institución natural de la familia

Y además cumplan con la oración dominical (Padre Nuestro), el símbolo de la fe (Credo) y una invocación a la Bienaventurada Virgen María.

Puede ganarse todos los días y una por día.



¿Qué es un Año Mariano?




En la Iglesia Católica, el Año jubilar o Año santo es un tiempo en que se concede gracias espirituales singulares (indulgencias) a los fieles que cumplen determinadas condiciones, a imitación del año jubilar de los israelitas mencionado en el Antiguo Testamento.


Invitación del Obispo de Catamarca a vivr el Año Mariano y participar del Congreso.





Oración del Año Mariano 2020



María, Madre del Pueblo, esperanza nuestra, hermosa Virgen del Valle, ayúdanos a renovar nuestra fe y nuestra alegría cristiana.

Tú que albergaste al Hijo de Dios hecho carne, enséñanos a hacer vida el Evangelio, para transformar la historia de nuestra Patria.

Tú que nos diste el ejemplo de tu hogar en Nazaret, haz que en nuestras familias recibamos y cuidemos la vida y cultivemos la concordia y el amor.

Tú que al pie de la cruz te mantuviste firme, y viviste el alegre consuelo de la resurrección, enséñanos a ser fuertes en las dificultades y a caminar como resucitados.

Tú que eres signo de una nueva humanidad, impúlsanos a ser promotores de amistad social y a estar cerca de los débiles y necesitados.

Tú que proclamaste las maravillas del Señor, consíguenos un nuevo ardor misionero para llevar a todos la Buena Noticia.

Anímanos a salir sin demora al encuentro de los hermanos, para anunciar el amor de Dios reflejado en la entrega total de Jesucristo.

Madre preciosa, recibe todo el cariño de este pueblo argentino que siempre experimentó tu presencia amorosa y tu valiosa intercesión.

Gracias Madre. Amén.



Himno: María Madre del Pueblo esperanza nuestra.