Folleto del Sagrado Corazón









CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN


Rendido a tus pies, oh Jesús mío, considerando todas las muestras de amor que me has dado, y las amorosas lecciones que he aprendido de tu adorable Corazón, te pido humildemente la gracia de conocerte, amarte y servirte como fiel discípulo tuyo, para hacerme digno de las mercedes que generoso concedes a los que de veras quieren imitarte.

Mira que soy muy pobre, Dulcísimo Jesús, y necesito de vos como el mendigo espera la limosna de su señor. Mira que soy ignorante, oh Soberano Maestro, y necesito de tus divinas enseñanzas, para luz y guía de mi ceguera. Mira que soy muy débil, poderoso amparo de los decaídos; y ya que caigo a cada paso, necesito apoyarme en vos para no desfallecer. De Vos lo espera todo mi pobre corazón. Vos lo alentaste y lo convidaste con tan tiernos afectos cuando repetidas veces dijiste en el Evangelio: “Venid a mí..., aprended de mí..., pedid..., llamad...”

Vengo, pues, a las puertas de tu Divino Corazón, para pedir, llamar y esperar.

También te hago firme y decidida entrega de mi corazón. Recíbelo Señor, y dame a cambio lo que más aproveche para hacerme bueno en la tierra y dichoso en la eternidad. Amén.











Devoción del detente